Preparatoria
Con 17 años aún, sabiendo que me quedaría en la misma escuela, ingresé en la preparatoria C.B.T.I.S Juana de Asbaje. No hice examen de ingreso y el de COMIPEMS creo recordar que saqué 91 cuando nos hicieron una prueba de simulación, el cambio era notable. Entrabamos a las 7 am pero salíamos más temprano, el uniforme ya no era tan infantil, ya era un color azul y era notable que niños no éramos más.
Y así comenzaron los días en la prepa. Conocíamos bien como era el sistema, lo que se podía y lo que no, así que la fama que teníamos los que nos quedamos, nos precedió en los años venideros. Seguía siendo el matado del salón, seguía pasándoles las tareas ahora a mis nuevos compañeros, primero para caerles bien como para gustarle a alguien. Al llegar nuevas compañeras todos fueron tras ellas, de mi mismo grupo y de los otros grupos. Había más que estudiar y aprovechando que podías salir con una carrera técnica, al finalizar fui un técnico administrador en informática; más contabilidad y aún más computación.
Aquí me detengo un poco para reconocer a un maestro que tuve en este momento, Ubaldo, el fue quien me enseñaba un poco más. Como terminaba rápido los ejercicios que el me dejaba en las computadoras, platicaba conmigo y me decía "Muévele aquí, mete este código, aprieta esta tecla, checa esto". El fue quien me impulso un poco más para enfocarme en ese camino de la informática. Se me daba muy fácil si he de ser sincero, entendía que me quería decir y lo hacía rápido como el lo pedía, experimentaba por mi mismo y hacía aún más. Nunca me conforme y de paso les ayudaba a los demás en el laboratorio. Hasta nos pasó un emulador de juegos, siempre me apuraba para terminar y comenzar a jugar, cambiábamos las teclas para jugar y nos tenían una o dos horas jugando. En algo había que matar el tiempo sobrante, ¿No?.
Mis nuevos compañeros, al llevar contabilidad, no sabían bien como hacer todos los ejercicios que dejaba Horacio. Yo ya sabía como se hacía todo y ahí fue donde me hice popular por saber un poco más entre los demás grupos de otros semestres, venían a mi para que les explicara como se balanceaban las cuentas y como se resolvían los ejercicios que les dejaban. Así comencé a hablarle a compañeras más grandes, que también me gustaban pero estaban fuera de mis alcances. Al menos de sus gustos si.
El primer día llevé un pantalón de mezclilla y un suéter blanco, al menos la situación daba para mostrarse como nuevo, aunque ya fuera algo conocido. Había crecido y ya me había estirado gracias al basquetbol, ese primer día fue ver a tantos nuevos, hacer un poco la plática pero principalmente quedarnos los que ya nos conocíamos, ese primer día salí a las 11:00 a.m., así que fue raro salir temprano cuando siempre había salido cerca de las 2:00 p.m.
Fue aquí donde hubo más rechazos, al parecer no era suficiente como para que me tomaran en serio, al menos para una relación formal. Así que entre estar intentando algo con una y luego con otra, no es que me diera por vencido, pero también que podía hacer más. De momento seguir estudiando, creo yo. Así empezamos a tener relación como grupo, éramos tan disparejos. Había compañeros para todos los gustos, literal. Algunos que fuimos a la secundaria juntos, terminamos en el mismo grupo de prepa. Así que había gente conocida y se añadieron nuevos compañeros totalmente random, era curioso vernos unidos. Recuerdo nuestra primera interacción como grupo, para integrarnos con todos los demás grupos hubo un "rally de conocimientos" entre grupos, los tres de secundaria y los tres de preparatoria, realizaron varias preguntas de todas las materias y pintaron casillas en todo el patio con gises, creo recordar que fue nuestro grupo el que hizo el dibujo en el patio. Medio recuerdo por que me veo tomando los gises y haciendo líneas por el patio, debieron ser como 40 o 50 casillas, dejamos espacio suficiente para que una persona estuviera dentro del cuadro y el resto del grupo estuviera reunido en las "bancas" que tenía la escuela. Así llegó la hora de comenzar y empezamos a tirar el dado entre todos. Fueron muchas preguntas y empezaron las fricciones con los de quinto semestre y nosotros. Si ellos se equivocaban nosotros lo celebrábamos, si llegábamos a equivocarnos ellos se burlaban en nuestra cara; al final la competencia no importo y mucho menos la "buena voluntad". No éramos tan altos como ellos, pero si algo de cantidad. Casi al finalizar importaba más quien ganaría entre los dos grupos, a pesar que hubieran maestros y directores no importo, realmente era ganar por sobre el otro. Nos aventaron Ivonne, Verónica y a mi a resolver la mayor cantidad de preguntas, mientras ellos tenían a los suyos. Total que después de casi dos horas respondiendo y tirando el dado se llegó al acuerdo que los de quinto ganaban por ser los más cercanos a la meta, a pesar que nosotros contestamos más respuestas correctas, pero el dado no estaba a nuestro favor. Y así empezaron a mentarse la madre entre Salvador y Rodolfo de nuestro grupo, Jesús Morales y los demás del otro grupo. "A la hora de la salida, haber si muchos huevos, y no pases por mi barrio", entre estos bellos comentarios nos separaron y mandaron a cada uno a su grupo. Estábamos en el salón enojados por que no nos dejaron ganar, simplemente era la hora de nuestra salida y todos nos despedimos de todos, si algo le hacían a alguien, todos iban a saltar; fue como conocí ese sentimiento de pertenecer a algún sitio, de que te defendieran. Y seamos realistas, hasta este punto no conocía a nadie que me defendiera en caso de que me peleara, no lo había hecho. Tuve solo un altercado en secundaria, pero no paso a más, algún otro día escribiré acerca de ese día y lo que paso, mientras continuo con la etapa de prepa.
Esa mañana salimos primero y esperaron lo suficiente para que dejaran salir a los de quinto, no fueran a pelearse entre ambos grupos. Yo simplemente me fui a casa y por lo que supe, no paso a más. Era más la mentada y amenaza que lo que al final pasó. Pero sirvió para unirnos y los que faltaban por integrarse, jalaran con el grupo. Cabe destacar que Horacio, Miguel y Pedro continuaron con sus clases, sabía como era trabajar con ellos, así que no me tomaron por sorpresa y simplemente seguí haciendo lo que siempre había hecho. Pero con todos los nuevos profesores era distinto y mucho, la forma de trabajar, si fue complicado aprender todo lo que se venía y principalmente las matemáticas, sabía algo y lograba defenderme, pero toda la álgebra y funciones matemáticas si eran más complejas, así que me dediqué a estudiar en casa para poder entender y resolver lo que nos pedían.
En ese tiempo cumpliría mis 18 años, le había pedido a mi mamá tener una fiesta con todo y baile, creo que de esto también hablaré en otro apartado, hay muchos recuerdos de esos días aún frescos. Invité a varios de mis nuevos compañeros, no se su reacción al ver que un hombre tendría una fiesta y más que era una especie de XV años con todo y damas de compañía para un vals. Total que ahí estuvieron y los mire con agradecimiento por estar ahí, hasta ese momento salía muy poco, sino que casi nada. Y verlos ahí sentados al lado del sonido, echando desmadre y echándome porras. Fue raro ese sentimiento. Me terminé llevando bien con ellos, al menos con ese pequeño grupo reducido.
Esa etapa fue la de rebeldía, de querer tener siempre la razón. Llegar a tener pensamientos de querer morirme, de que pasaría si me moría y que pasaría con mi familia. Era como lo de moda, logro recordar que escuche a varios de mis compañeros con esas mismas ideas, el de suicidarse y que ahí quedara. Si era hermético, ahí lo fui aún más. Sé que esa etapa fue difícil para mis papás y mis hermanos, más que me veían siempre encerrado en mi cuarto y no interactuaba mucho con ellos, pero recalco, solo fue una etapa. Al estar lejos mi papá de nosotros, volví a estar con ellos. Al final del día nos teníamos entre nosotros mismos y a nadie más.
Al avanzar a los siguientes semestres llegaron algunos nuevos compañeros y se salían otros, se fue reduciendo el grupo al punto que fueron menos de diez los que salimos en esa generación. Que si se habían juntado, que si se habían metido a trabajar, que no les alcanzaba el dinero y por problemas se terminaron yendo. Así que mi grupo con el que siempre me junté: Jazmín, Jonathan, Christian y Alma, se redujo a solo yo. Fue cuando me acerqué a Enrique y nos hicimos buenos amigos. Ya no era desmadre con el, era más centrado y a pesar que nos aventábamos buenas pláticas y buen desmadre, siempre fue estudiar para salir bien en los exámenes. Le tiraba paro con las tareas o con los trabajos, nos llegábamos a ayudar en los exámenes y nos jalamos entre los dos, a veces llegaban los momentos de soledad y entre los dos nos escuchábamos, nos dábamos consejos y seguíamos siendo amigos al final del día.
De entre todo el grupo y las personas que llego a recordar de esos días, quizás algunos se fueron antes y no terminaron, pero estaban ahí: Enrique, Alma, Jazmín, Ivonne, Iliana, Cruz, Jonathan, Salvador, Rodolfo, Verónica, Rodolfo, Christian, Sharon, Titino,
Hay muchas cosas que estoy omitiendo y que los recuerdos los tengo presentes, como que se activo la parte de mi memoria que esta presente en esta etapa y tiene fresco buena parte de recuerdos de esos días. Aquí también jugábamos entre nosotros, no era ya tanto basquetbol, también era futbol. Aquí es donde recuerdo más a Salvador, era un poco más alto que yo y más grande cuerpo. Jugar contra el era difícil, cuando tenía que saltar contra el y me empujaba con su cuerpo, cuando llegaba a jugar fútbol y el era bueno haciéndolo, tuvimos cierta competitividad dentro del juego, fuera de ella me pedía las tareas y pasarle las respuestas de los exámenes, solo hubo una ocasión que nos llegamos a enojar, no es que le tuviera miedo, pero si llegaba a imponer por su tamaño. Los demás no jugaban tan bien como para jugar bien, llegaban a jugar, pero no era lo mismo. Le metían más al fútbol contra los otros grupos. Total que en esos días llego el balón de voleibol y fue ahí donde podíamos jugar entre todos, aunque no supieran jugar tanto, pero se metían las mujeres a jugar con nosotros. Recuerdo esos días y esos juegos como si fuera ayer y pudiera verlos desde el barandal de la segunda planta. Iliana nunca fue buena sacando, al tratar de pegarle al balón se giraba con todo y su cuerpo y el balón pocas, casi nunca llegaba a pasar por la red, solo se reía y nosotros con ella. Era un punto perdido, eso si, pero no dejo de intentarlo. Casi siempre nos pasaban el balón a Salvador y a mi para rematarlo, aquí destaco a Cruz que ella llegó a poner las manos en los rebotes, nos enseñaba sus brazos y al ser la más blanca entre nosotros, le quedaban bien rojas sus mangas. Llegaba a pegar al balón con la mano suelta y con el puño cerrado, pero de que llegaba si que llegaba a la otra cancha. Tener a Rodolfo era tener el desmadre en tu equipo, se la pasaba riendo por todo y haciendo burla de casi todos, hasta de el inclusive. El era el guapo del grupo y aquí era donde terminaba todo sudado como nosotros, aquí resalto que el que más sudaba era Salvador, por todo sudaba y siempre traía su servilleta para secarse cada que lo hacía. Aquí tengo vagos recuerdos con Alma y Jazmín, si jugaban con nosotros y con las mujeres, pero recuerdo muy poco de cual era su papel en los juegos. Titino siguió siendo el mismo, lo jale para jugar conmigo y sabía que podía hacer, pero ser el más pequeño no ayudaba mucho, solo cuando llegaba a jugar fútbol, ahí su estatura no importaba tanto. Llegaron a ver juegos contra los otros grupos, nos defendíamos entre nosotros y más cuando era jugar basquetbol, ahí podría decir que estábamos a su altura física y podíamos saltar casi tan alto como ellos. Aquí fue donde mis tobillos se doblaron más que en toda la secundaria y sobre todos los dedos, tenía todos los dedos doblados todos los días y cada día era un dedo nuevo doblado o se volvía a doblar otro que seguía mal. Los juegos contra el grupo del "mamado", era bueno jugando y llegué a jugar uno a uno con el, a pesar que me llegaba a ganar, le costaba trabajo, casi siempre jugaba solo y quería saltar hasta la canasta, pero al saltar casi igual tan alto como el, no quiso que le tapara el balón cuando tirara y era cuando empezaba a lanzar de a tres puntos, ahí tenía más puntería que yo y simplemente me ganaba.
Aquí hablaré de Yarem, desde la secundaria ella me gustaba y le hablaba bien, solo que nunca me animé a decirle que me gustaba y mucho menos que fuera mi novia. Ella entro a primero y yo estaba en segundo, así que por edad estaba dentro del alcance. Al día de hoy no he hablado con ella respecto a esos días y creo que esos días quedaron ya muy atrás. Ella entro también a la misma prepa, al estar en tercer semestre, estaba de nuevo ahí y tenía un chance una vez más. Ella anduvo con Yescas en la secundaria, cuanto quise ser el y no tenerle miedo a las mujeres. Con decir que hubo una vez que una compañera de ella, Viridiana, también estaba en primero. Sabía que yo le gustaba, ella no me gustaba tanto y cierta mañana al estar solo en el salón, me encontraba fuera de el en el barandal viendo hacia la nada, ella subió con su amiga y al acercarse a mi para hablarme yo salí corriendo y me metí al salón. A ese grado de timidez llegaba yo. La excusa fue "tengo que levantar la basura del salón", a partir de ese día ella no volvió a mostrar interés en mi, varios años después la he vuelto a encontrar y pasamos ambos de los dos. Yo le llegué a hablar bien a sus hermanos, Irma y Ezequiel, pero no pasó a más ahí con ella. Me desvié un poco del tema de Yarem, pero quise escribir esa parte para poner en antecedente todo lo que pasó con ella, quisiera creer que ella sabía que me gustaba, a pesar que ella era codiciada por muchos, me hablaba a mi, se llegaba a sentar conmigo en las bancas y nos poníamos a hablar de cuanta cosa pudiéramos. Muchas veces teníamos que entrar a las 8:00 a.m. a clases, así que llegaba temprano y aprovechaba que no decían nada y me ponía a jugar solo basquetbol en el patio, justo el salón donde estaba ella quedaba en la segunda planta, ella se quedaba en el barandal viéndome jugar. La llegaba a ver de reojo y saltaba aún más, a pesar que terminaba cansado, hacía lo mejor para que ella me viera. Más nunca me le confesé, llegamos a pelearnos y nos dejábamos de hablar por tiempos; volvíamos a hablarnos como si nada y ahí iba de nuevo.
Sabían todos que ella me gustaba y le preguntaban por mi, recuerdo que una vez Jazmín o Alma, no recuerdo exactamente quien, le preguntó por mi, ellas al ser mis amigas querían que también tuviera alguien en mi corazoncito, total creo que no tuvieron la respuesta que ellas querían y se enojaron con ella, solo me dijeron "muy tu pedo si quieres seguir sufriendo ahí". Resalto que al inicio de la prepa quise también con ellas, Jazmín fue más sutil en decirme que no y que mejor fuéramos amigos, sabía que no le gustaba y no le moví. Aunque tuvimos problemas y nos dejamos de hablar muchas veces, volvíamos a hablar como si nada y seguimos en nuestro desmadre. Con Alma pasó lo mismo, solo que ella fue más directa en decirme que no, y a pesar que me llevé más con ella por que duró mas tiempo en la prepa y fue la última en irse de nuestro grupo. Con el tiempo ambas se fueron y seguí en mi no-relación con ella, y así Enrique entro al quite para decirme lo mismo. Dejaron que me ilusionara y no me llevaron la contraria, me dejaron ser con ella. Años después cuando leí la historia de Sheccid me recordó mucho esa etapa, darlo todo, ser el mejor, estar ahí para ella y al final no era suficiente, me identifiqué tanto con Juan Carlos, protagonista del libro que al día de hoy su dolor fue mi dolor, esa perspectiva de niño enamorado yo la vi en mi mismo.
Creo que escribiré una entrada que se llame "Reencuentro", de lo que pasó después y como se concluyeron esas historias, al menos que pasó después de varios años. Hoy solo me llego a plantear que hubiera pasado si hubiese dicho lo que sentía, hoy se me hace muy fácil hablar y decir lo que tengo, si me gusta, si no lo quiero o no lo acepto, antes no era así tan abierto así que se me dificultaba mucho. Quizás por eso estuve solo tanto tiempo.
Total que los años pasaron y estando ya en cuarto o quinto semestre, me llevaba mejor con Yarem. Aquí es donde escribo un recuerdo que tengo de ella y que llevo conmigo desde esos días. Cierto día estábamos en las computadoras, yo tenía que irme temprano y me dieron permiso. No se al día de hoy por que, pero al avisarme que iría por mis cosas, subí al salón y estaba ella fuera del salón. La salude y le dije que me iría temprano, ella tenía su cabello en una cola de lado y una playera blanca. Se metió al salón conmigo y me abrazo, eso era totalmente nuevo para mi y la abrace también. Se acercó a mi y fue ella quien me beso. Sé que estuvo mal de mi parte por que no fue un beso, al querer besarla le quise meter la lengua de primera y duro muy poco. Si, no sabía besar y no tenía la orientación de alguien para hacerlo. Así que se separo de mi, me sonrió y me miro mientras acomodaba mis cosas en mi mochila, al acercarme a ella quise besarla de nuevo, pero me puso su mejilla y solo supe sonreír, no supe que había pasado y me despedí de ella. No quería irme realmente, quería quedarme esa vez ahí, aprovechar que no había ningún profesor y solo estar con ella a su lado. Ella me recordó que tenía que irme sino llegaría tarde, tenía su cabeza apoyada contra mi y no quería irme. Solo la mire cuando bajaba por las escaleras y se fue a su salón. Al llegar a las computadoras le dije a Enrique que la había besado, obviamente estaba feliz y lo que seguía, ese sentimiento dentro de mi era la primera vez que lo experimentaba por mi mismo, ya no me decían que se sentía o que pasaba, sabía que lo había hecho mal. Pero el primero es el primero y ese no se olvida. Al estar por la puerta de salida, voltee hacía su salón y ahí estaba, solo levanté la mano y sonreí, no se si ella hizo lo mismo y así me fui, sentía mi cuerpo ligero, todo me parecía mas nítido y estaba feliz. Era mi primer beso y me lo había dado ella, Yarem.
Pensaba que cambiaría algo, y si fue, solo que no fue mi novia, ni nada por el estilo, ella anduvo con alguien más y una vez más a dejarnos de hablar. Justo en ese semestre llegaron más alumnos a secundaria. Justamente a tercero. Aquí comienza la historia con Alejandra.
Para esta etapa éramos un grupo reducido, se había ido la mitad de mis compañeros y estábamos en el último año de prepa. Solo sería un año más y adiós a la escuela. Una vez más me habían dado beca y podía pagar yo mismo mis estudios, tenía buen promedio y ahora había que estudiar para el examen de ingreso, comenzar con mi servicio social, mucho por hacer en tan solo un año. Seguí hablando con Enrique y los pocos que se quedaron hasta el final. Les ayudaba a hacer los exámenes y entregar los trabajos. En ese año también entro un profesor que cambió mi perspectiva de ver el mundo, al menos de ver un mundo que no creí posible. Quizás haya sido en tercer o cuarto semestre, aquí tengo un poco los recuerdos mezclados. Fue el quien, siendo abogado, nos comentaba sus experiencias y nos dejo leer un libro para crear un ensayo. Hablaré en otra entrada de el y lo que ha representado para mi todos estos años.
Así que al inició del año estaba ahí, era muy pequeña de estatura y fue en relación al apodo que le pusieron sus compañeros "la chiquis", era curioso verla con su tamañito y fuera tan brava al mismo tiempo. Paso el tiempo y pasábamos ambos, hasta que cierto día comenzó a llamarle la atención. Por como sonreía, por como se veía que era. No había hablado antes con ella, solo de vez en cuando un "Hola", ella por educación me respondía y fue cuando le comenzaron a preguntar por mi, que si le gustaba o que si andaría conmigo. En esos días el hijo de Pedro, "el teco" también estaba en la secundaria, también le gustaba a el y a otros más de otros grupos. Así que se complicaba todo desde un inicio. Fue donde me acerqué a una compañera de ella para preguntarle, Eugenia. Ella quería con Rodolfo así que el me sirvió de puente para llegar a ella, yo le ayudaría con el, ella me ayudaría con Alejandra.
Paso algo de tiempo y varias circunstancias que lo hicieron difícil, tanto por el poco tiempo, que su mamá estuviera cerca de ella. Que fuera tan pequeña la escuela y que no coincidían nuestros horarios. Salía temprano y ella hasta casi las 2:00 p.m. Empezamos a hablar, preguntar cosas de ella, responderle cuando tuviera dudas de mi, creo que lo que hacía verme aún más grande es que deje que creciera el bigote, era raro ver a alguien así. Podría ser la barba, ¿Pero el bigote?. Hoy no sé por que lo hice, pero lo hice.
Yo no me llevaba con sus compañeros y mucho menos les hablaba, solo era Ale y Eugenia, los demás no tenía relación alguna o siquiera el saludo. Al comenzarle a hablar empecé a hablar a uno que otro. Después de muchas pláticas y atreverme por fin, le pedí que fuera mi novia. Así que ella fue mi segunda novia, la primera había sido Mari Carmen, durante la secundaria, pero realmente fue ella quien me llego y quien le gustaba. Más nunca la bese o si quiera la llegue a tocar. Aquí fue distinto y fue ella con quien aprendí a besar, al tener una experiencia previa sabía que de inicio, al menos, lengua no. Así que fue un poco más orgánico y más fluido. Nos sentábamos en el receso a platicar y es aquí donde todo empezó a complicarse, al día de hoy no logro entender el por qué o siquiera el para qué. Seguía con mis calificaciones de diez, ella también era aplicada y que recuerde nunca bajo nuestro promedio o el entregar todo a tiempo. Pero los hermanos Castillo Jiménez no nos dejaron ser novios, nos veían cerca y salían a separarnos, ya fuera Miguel o el Teco, a Horacio le valía eso y hasta nos ayudaba de vez en cuando. Me decía en sus clases: "Ahí se sienta, siéntate allá por favor", así que indirectamente nos llegaba a ayudar o al menos tener un contacto entre nosotros. Recuerdo una vez en la que estábamos sentados casi frente a dirección y Miguel le habló a Alejandra para que fuera a la dirección, creo que toda la escuela se dio cuenta de eso y sin más ella se metió. Yo solamente me quede sentado ahí sin saber que hacer y me fui a sentarme con Enrique, espere hasta que saliera y solo Eugenia se fue tras ella. No sabía que hacer o que le habían dicho, así que solo me quede esperando para poder hablar con ella y que había pasado. Cuando pudimos hablar solo entendí la parte que no querían que anduviéramos, ¿Por qué?, al día de hoy sigo sin entender como ya he escrito. No hacíamos daño a nadie, había muchas más parejas y a todas ellas no les decían nada, sabían que andaban y se juntaban para platicar en el receso o en las actividades fuera de clase y no pasaba nada, con nosotros no fue así. No podíamos estar cerca por que salía uno de los hermanos a separarnos, ¿No dejaban?, buscamos la forma en la cual seguir a costa de ellos. Hoy me planteo si debió haber sido por el hijo del Teco o por algo más. Esa respuesta no ha llegado después de tantos años después.
Cortábamos, regresábamos, volvíamos a cortar y volvíamos regresar. Así pasó el año, Yarem volvía a hablarme y ella sentía celos de eso. Empezó a hablarse con otros más de prepa e inclusive con Salvador, años después supe todo esto y sentí que fue a traición por parte de el. Sabía de sus novias y nunca me metí con alguna de ellas, el se quiso meter tanto con Yarem como en su momento con Alejandra. Empezó una relación con alguien llamado Erick y yo solamente me quede viendo, fue Enrique quien me ayudo a no caerme, también se enojaba conmigo por como me veía, pero al igual que Alma o Jazmín, me dejó ser y solo me apoyo en esos días. Recuerdo cierto día en la que tuvimos mas tiempo de receso que el habitual y estábamos hasta el final del patio solos hablando. Ese día no había nadie en dirección así que no hubo quien no nos dejara estar cerca. Sabía que pronto me iría de ahí y no nos veríamos más. Ya lo había pensado previamente y sin más se lo solté. Le prometí que cuando terminara la Universidad, no importaba si estuviera lejos o estuviera juntada o lo que fuera que pasara, iría a su casa y la buscaría. Quizás fuera infantil o al calor del momento, pero quería que fuera una promesa que recordaría algún día y que regresaría a buscarla. Yo ya sabía que me iría y que no volvería a verla de nuevo en mucho tiempo.
Sin más, fueron de las últimas pláticas que tuve con ella antes de terminar y que anduviera con Erick, era lo último que sabría de ella. Hablé mucho con Enrique y con Verónica, sabían a la perfección la historia y nos ayudábamos mutuamente. Aquí sucedió algo medio raro, que no vi venir, pero que creo que al ser hombre y no ver más allá de lo que no fuera yo, no pude ver. Platicaba con Enrique de nuestros papás, de lo que haríamos al salir la escuela. El tendría un trabajo en el municipio por que su familia trabajaba ahí, al menos tendría algo. Y con Verónica comenzó nuestra relación de amistad cercana, nos sentábamos uno al lado de otro y hablábamos siempre en el salón. Ella era muy inteligente y aunque también era desmadrosa, también se aplicaba; Salvador también quería con ella. ¿Con quién no quería el, verdad?. Hoy que lo veo lejanamente todo el panorama. Tenía una letra muy particular, era muy pequeña y era muy fácil reconocer la letra de Vero, lo mejor de ella era verla reírse, se llegaba a pasmar y su forma de trabarse siendo era contagiosa. Llegaba el punto en que al llegar olía su ropa a suavitel, creo que demasiado fuerte, llegaba sin peinarse y solo con su cabello mojado amarrado en una especie de cola. Un día le plantee directamente, palabras más palabras menos "Recuerdo los primeros días y me caías mal, eras muy presumida y mirabas a todos hacía abajo, te trataban con pinzas, llegabas arreglada, bien peinada, pero ahora mírate ese cabello Vero, ya te vale todo", ella se reía con eso, pero era verdad. No lo decía en mal plan y se lo decía con mucho tacto, pero era raro verla así, siempre a las prisas y bien impuntual, cuando al principio ella no era así. Total que pasaron muchas pláticas así por las veces que los profesores nos llegaban a dejar horas libre siempre y cuando estuviéramos callados y en silencio. En el caso que llegaran a entrar al salón teníamos las libretas abiertas y expectantes por si pasaba, pero nunca pasó. Había quienes se dormían en esos lapsos, ¿Verdad Enrique?.
En una de esas pláticas y para no hablar, empezamos a escribir mensajes en su libreta, para no hacerlo larga la confesé que al inicio, a pesar que se viera inalcanzable y algo orgullosa, ella me gustaba, ella también se confeso conmigo. Nunca anduvimos o aspiramos a serlo. Al menos fuimos honestos y continuamos con nuestra relación de amistad, al menos la vi distinta y al día de hoy no se si fue lo mismo con ella. Seguimos hablando y pasándonos las tareas. No había cambio ahí con ella, creo yo.
Total que muchos se fueron, como escribí antes Alma fue la última en irse del grupo con quien inicialmente me juntaba, Jazmín se juntó y me hablaba por teléfono de vez en cuando, tuvo un aborto y la fuí a visitar a su casa. Supe nada de ellos al finalizar, Salvador, Rodolfo, Iliana, Titino y alguno que otro más se fueron. Salimos muy pocos de esa generación, en las últimas semanas solo íbamos por trámite por que ya nos habían calificado y eso lo sabíamos nosotros, me la pasé jugando con Enrique basquetbol cuando el quería hacerlo, cuando no solo jugaba solo o con quien quisiera jugar. No recuerdo si nos dejaron mojarnos, eso creo que fue en secundaria, pero creo que tengo cierta noción que si hicimos algo al finalizar el año. Me despedí de Yarem diciéndole que algún día la iba a encontrar, tenía su número y de vez en cuando le hablaba cuando me daban chance o lo hacía a escondidas, siempre y cuando la encontrara en su casa o me la comunicaran. Varios años después la pude encontrar solo que esa parte de la historia la escribiré en "Reencuentros". Fueron varias personas y muy variados los encuentros. Al menos de los que he encontrado y tuve alguna interacción, claramente hay quienes dejé de verlos y al día de hoy no se que sea de su vida, al menos no tengo contacto y no creo que vuelva a estar cerca de ellos. Es lo que digo hoy, mañana quien sabe que pueda pasar.
Así sin más terminó la etapa de prepa, no hubo la gran ceremonia, solo nos dieron nuestros papeles y desee que terminara esa etapa, me terminé peleando con el Teco, el Chocorrol y Mari Carmen, el único con el que medio me fui bien, fue con Horacio; eso por que dejó de darnos clases y se dedicó a los nuevos. Era una especie de respeto mutuo y cada quien a lo suyo. Me despedí de Enrique, Vero y los que salimos de esa generación, hoy no recuerdo quien salió y el orden de como fue. Esos detalles no vienen a mi mente, no aún. Fueron buenos esos días, ganamos varios concursos de ofrendas entre toda la escuela, contaré una historia que tengo en particular en mi cabeza y que la he contado a mis alumnos de una Ofrenda de día de muertos en especial, que ha sacado muchas risas cuando la he relatado. Hicimos el ridículo muchas veces en los bailes de los festivales, aquí tengo muchas más historias que contar de forma independiente, llegaran a su tiempo. Les pediré a algunos compañeros que lean estos relatos y me ayudaran a recordar aún más. Mientras dejo esta parte de mi vida, una parte que me ayudo en muchas formas y que crecí junto a ella. Como haz leído fueron muchas personas, gente que compartió ese momento y que aunque al día de hoy no hablamos seguido o hay con quienes dejamos de hablar, son parte de mi vida, de esos tres años en preparatoria y que llevo conmigo en mis memorias. Hay muchas cosas más que vendrán y que seguiré escribiendo, mientras sigo escribiendo y recordando esos días, de los que ya han pasado muchos años, ya una cantidad considerable de años.




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